Y, sí, en tu materia también es posible. ¿No me creés? Mirá.
Con la pandemia parece que estamos en un universo paralelo
Como si estuviéramos viviendo esas situaciones distópicas que aparecen en algunas series o películas, que parecen difíciles de creer. ¿Te imaginás si pasara eso? - le preguntamos con asombro a quien come pochoclos al lado nuestro.
¿Alguna vez te preguntaste qué habría pasado en 2020 de no haber existido la pandemia?
¿Qué estarías haciendo vos? ¿Qué habría pasado en el país? ¿Cuál habría sido el destino de ese proyecto que estabas por encarar cuando todo cambió?
Los universos paralelos están de moda
Muchas películas y series de los últimos tiempos se centran en esta temática, o la tocan tangencialmente.
Pero esta tendencia no es nueva.
Series de hace tiempo, como Friends, dedicaron un par de capítulos a aventurar qué sería de la vida de los protagonistas si algunos detalles de sus vidas hubieran sido distintos.
Y ya en Volver al Futuro veíamos con asombro cómo cambiaba la realidad cuando un hecho del pasado se modificaba.
Y es que pensar una realidad paralela tiene cierto atractivo. Permite dar rienda suelta a la imaginación para crear un mundo diferente, haciendo uso de nuestros conocimientos de manera distinta.
¿Cómo lo podemos aprovechar en el aula?
En este post...
- Te cuento por qué creo que armar una clase como universo paralelo puede promover habilidades cognitivas superiores, como la anticipación y la argumentación.
- Te doy un montón de ejemplos para que veas que es posible usar esta propuesta para trabajar contenidos de distinto tipo.
- Y te doy algunas recomendaciones para diseñar la dinámica a implementar en clase.
¡Ajustate el cinturón, que esta nave está por despegar!
En una galaxia muy, muy lejana...
- ¿Cómo afectaría un virus ficticio a los diferentes grupos de poblaciones? Con esta pregunta se enfrentó el estudiante cordobés Rogelio Luque en la entrevista de ingreso a una prestigiosa universidad internacional. “Ese supuesto no formaba parte del temario de bachillerato. Querían ver mi capacidad para llegar a conclusiones interesantes a partir de unos datos” dice Rogelio en esta nota.
- ¿Cómo sería el "Descubrimiento de América" si ocurriera en 2018? El libro "Cristóbal Colón descubre América en 2018: La disparatada historia del descubrimiento en versión 3.0" hace un salto en el tiempo y narra la llegada de Colón a América como si aconteciera 526 años más tarde. ¿Habrá usado el GPS para ubicarse?
- ¿Cómo serían las aplicaciones en versión retro? Casi todo el mundo tiene instalado Whatsapp, Spotify o Gmail en su celular. ¿Cómo hubiesen sido esas herramientas hace tres décadas, cuando lo analógico y lo digital todavía estaban en plena transición? Esta diseñadora gráfica ha versionado las aplicaciones y programas más famosos como si fuesen retro.
¿Qué tienen en común estos ejemplos?
Que combinan datos reales, verdaderos, con otros imaginados.
No están inventando cualquier cosa. En cambio, buscan hacer uso de la información disponible y combinarla de manera creativa, imaginando "realidades irreales", paralelas.
Un poco parecidas, un poco no.
El conocimiento como sistema
Como si fueran los elementos de un sistema.
Y una manera de entender las relaciones dentro de ese sistema es imaginar qué pasaría si uno de los elementos cambia.
Por eso imaginar requiere saber.
Cuando imaginamos un universo paralelo, creamos nuevos elementos, pero otros los dejamos como estaban. Y para eso tenemos que saber cómo estaban.
Retomando los ejemplos de más arriba, para imaginar cómo sería si Colón llegara a América en 2018, tenemos que conocer algunas cosas de Colón (cómo viajaba, con quién, qué lo motivaba, etc.) y algunas de lo que ocurría en 2018 (qué herramientas digitales estaban disponibles, por ejemplo).
Utilizar esa información, combinándola, e imaginar cómo serían los elementos faltantes, supone una habilidad interesante para fomentar en nuestros alumnos.
Necesitarán anticipar, comparar, describir, argumentar, hipotetizar... Todas habilidades de orden superior, mucho más ricas y profundas que el simple recordar al que los tenemos acostumbrados...
Posibilidades infinitas
Dejame adivinar...
¿Estás pensando que justo en tu materia no sería viable diseñar una clase como universo paralelo, que con tus contenidos no funcionaría?
Mirá estos ejemplos que imaginé para que veas cómo es posible armar una clase como universo paralelo para trabajar distintos tipos de contenidos y áreas disciplinares.
Los voy a clasificar en 2 tipos, en función de la naturaleza del paralelismo a trabajar.
Universos paralelos para elegir
La bifurcación
Una manera de pensar en un universo paralelo es recurriendo a fenómenos históricos en los que imaginamos que hubo un punto de inflexión. Es decir, aventuramos que en un momento en la historia de la humanidad, ficticia o no, se produce un quiebre, una bifurcación.
Acá se incluirían los casos que te mencionaba al principio del post: Friends y Volver al Futuro. ¿Qué pasaría si tal parte de la historia, en lugar de haber sido así, hubiera sido asá?
Permite analizar:
- La situación previa: Qué factores condujeron a qué se produzca ese quiebre. Las causas.
- La situación en sí. En qué es distinta a la que conocemos.
- La situación posterior. Qué consecuencias trajo.
Veamos algunos ejemplos de distintas áreas para trabajar en el aula:
- ¿Y si San Martín no hubiera logrado cruzar los Andes? ¿Cómo era el clima político en la época? Qué personajes pululaban? ¿Quién de ellos hubiera tomado la posta como prócer, a falta de San Martín?
- ¿Y si los dinosaurios no se hubieran extinguido? ¿Se habrían achicado? ¿Vivirían entre nosotros? ¿Nos habrían comido a todos?
- ¿Y si Colón no hubiera llegado a América en 1492? ¿Adónde habría llegado? ¿A India? ¿Qué pasaba en India en ese momento? ¿Cómo lo habrían recibido? ¿Qué pasaría hoy en Europa? ¿Y en América? ¿Y si se encontraba con los Vikingos que habían llegado 500 años antes?
Las siete diferencias
En este caso se trata de fenómenos descriptivos, naturales o sociales. No imaginamos que hubo un quiebre en el devenir, sino que la realidad siempre fue así, o al menos es así ahora. Se trata más bien de algo constitutivo distinto (y no un punto de inflexión).
Acá entraría la pregunta por el virus ficticio, o por la llegada tardía de Colón a América, por ejemplo.
¿Más ejemplos? Mirá:
- ¿Y si los átomos no tuvieran electrones? ¿Cómo estarían conformados? ¿Cambiaría en algo su funcionamiento?
- ¿Y si fuera obligatorio que presidente y vice fueran de partidos opuestos? ¿Cómo se los elegiría? ¿Mejoraría el sistema democrático? ¿Cómo tomarían las decisiones?
- ¿Y si no existiera la plusvalía? ¿Habría capitalismo? ¿Cómo se compondría el salario? ¿Cómo se comportarían los empresarios?
- ¿Y si no hubiera existido Teobaldo? ¿Cómo sería la historia de Romeo y Julieta?
- ¿Y si no existieran los abogados?¿Cómo funcionaría la justicia? ¿Quién defendería a los acusados? ¿Tendrían que defenderse solos? ¿Quién se ocuparía de aplicar las leyes?
Algo parecido a este último caso proponía preguntarse la FIUBA hace poco:
¿Querés más inspiración?
- ¿Y si las condiciones externas fueran ideales? ¿Qué harías? En este post nos preguntamos si nuestra enseñanza sería la misma si las condiciones fueran otras. ¿Es lo externo lo que nos impide enseñar de otra manera? Un post para mirarnos bien adentro.
- ¿Y si las citas fueran entrevistas? Este video nos invita a imaginarnos cómo serían las citas si fueran como entrevistas de trabajo. ¿Tenemos referencias comprobables?
- ¿Y si los animales fueran redondos? En esta página se preguntan cómo sería la vida de algunos animales si se volvieran redondos de la noche a la mañana.
¿Cómo diseñar una clase como universo paralelo?
Veamos algunas cuestiones a considerar...
¿Cómo elegir la pregunta?
Este primer paso es central: para trabajar imaginando universos paralelos no nos sirve cualquier pregunta.
Por un lado, necesitamos una pregunta que no se responda rápidamente.
Por ejemplo, suponé que preguntamos:
¿Y si los elefantes fueran amarillos?
Bueno... Serían amarillos. El resto... todo igual.
Si se responde así de fácil, no sirve. Si cambiando un elemento, el resto permanece igual, no queda mucho por imaginar.
(Puede que vos, que me estás leyendo, sepas que en realidad, si los elefantes fueran amarillos, cambiaría todo otro montón de cosas. Si es así, pésimo ejemplo se me ocurrió. ¡Mala mía!)
Necesitamos preguntas que hagan volar la imaginación. Que den lugar a pensar en respuestas en varias dimensiones.
En realidad, que abran a otras preguntas (como las que acompañan a las preguntas centrales en los ejemplos que te di más arriba).
Además, necesitamos que sean divergentes. Es decir, que no haya una respuesta única, sino que admita varias posibilidades.
Pero tampoco es cuestión de que pueda decirse cualquier cosa. Lo que imaginamos debe tener alguna relación con ese elemento que cambió. Debe ser posible argumentar y sostener eso que imaginamos como un universo posible.
Y, por último, y en línea con lo anterior, necesitamos preguntas que estén ligadas a objetivos de comprensión amplios, no a datos chiquitos: por ejemplo, cómo era la realidad cuando San Martín cruzó los Andes, cuando Colón llegó a América… (Y no cómo era el color de los elefantes).
Por otro lado, un formato interesante para estas preguntas es usar la fórmula ¿Y si...?, como en los ejemplos anteriores. Pronunciar esas palabras nos fuerza a mirar para arriba y empezar a imaginar mundos posibles...
Dinámicas posibles
Una vez elegida la pregunta a trabajar, hay varias alternativas.
- Hacer una actividad de una sola clase
Plantear la pregunta central al comienzo de la clase. Puede ser de manera oral para trabajar con el grupo total, o puede pensarse como actividad para que resuelvan en pequeños grupos o incluso individualmente. (Ver lineamientos para los distintos tipos de agrupamientos en este post). Por lo general el trabajo grupal es más rico.
En este caso, la idea sería que los alumnos ideen ese universo paralelo desde lo que saben y pueden imaginar en el momento.
- Hacer una actividad de más de una clase
Complementando lo hecho en la primera clase, se puede solicitar a los alumnos que para la clase siguiente busquen información que fundamente o refute lo que ellos imaginaron, o que les permita imaginar otra opciones viables.
También sería posible que en la primera clase planteemos la pregunta y hagamos una lluvia de ideas acerca de lo que podría pasar en ese universo paralelo. Una vez hecho eso, se pueden elegir 2 o 3 de las ideas más potentes, quizás por votación.
Después, cada alumno podría elegir en cuál de esas quiere profundizar, y para la clase que viene buscar más información al respecto.
En cualquier caso, es fundamental aclarar las pautas de trabajo y lo que se espera de los alumnos: que sepan que pueden dejar volar su imaginación, pero que -dado que hay elementos reales que están vinculados a lo que ellos imaginen- deben fundamentar sus propuestas y no dejar cabos sueltos.
Paralelos o meridianos
Este post parece un ejercicio para practicar la conjugación de condicionales (hubiera, habría, etc...). ¿O no?
En realidad, busca servir de inspiración para crear clases distintas, que motiven a los alumnos a la vez que promuevan aprendizajes relevantes.
Y ya que estamos, quizás también nos invite a volar mentalmente imaginando otras realidades, y salir algo airosos de este año que nos revolcó por la arena cual ola gigante del mar.
Que así sea.
Referencias
- https://elpais.com/economia/2016/06/01/actualidad/1464788603_229862.html
- https://www.lavanguardia.com/cribeo/cultura/20200612/481715189637/disenadora-grafica-versionado-aplicaciones-programas-famosos-como-fuesen-retro.html?facet=amp
- http://www.rollinwild.com/index.php
- https://www.youtube.com/watch?v=rNyQNg7AjxQ
Y vos, ¿qué universo paralelo les vas a proponer a tus alumnos?
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